biosfera det 2
Biósfera es una instalación realizada por René Hayashi y Eder Castillo, in situ en medio del Río Bravo, en la frontera de México con Estados Unidos (Ciudad Juárez, Chihuahua y El Paso, Texas).
Biosfera
La frontera como laboratorio, como metáfora, como pretexto, como espacio de convivencia, como espacio lúdico, como espacio didáctico o simplemente como espacio posible…
Eder Castillo y René Hayashi presentan los resultados de un proyecto realizado en medio del Río Bravo, justo en el cruce entre Ciudad Juárez (Chihuahua) y El Paso (Texas), en la frontera entre la República Mexicana y los Estados Unidos de América.
A la sombra del muro divisorio entre ambos países, bajo la mirada escéptica de la border patrol y al alcance de todos los que cruzan la frontera por el puente Internacional Córdova de las Americas, se instaló una biosfera habitada por una comunidad de cangrejos ermitaños –metáfora del migrante obligado a cambiar una y otra vez de casa durante la búsqueda de un nuevo hogar. La biosfera (estructura de metal cubierta por placas de policarbonato) no sólo sirvió de hábitat para los cangrejos y las plantas provenientes de ambos lados de la frontera. También fue utilizado como un espacio de interacción en el que se realizaron diversas dinámicas de integración con habitantes de la zona fronteriza. Estas dinámicas (entrevistas, conciertos, talleres de animación, comidas, etc.) permitieron el acercamiento e intercambio entre grupos que normalmente se evitan uno a otro, como son los cholos de ambos lados de la frontera, los chicanos, las familias, etc. De esta manera, la biosfera se convirtió en un laboratorio social abierto a la reflexión sobre la construcción de identidades en la población de la zona.
La misma biosfera que invadió por un tiempo limitado la zona fronteriza y que durante su estancia fue monitoreada por todo tipo de instituciones y de personajes, se abre ahora a la revisión por parte del público del arte dentro del cubo blanco de exposición.
Biosfera
La frontera como laboratorio, como metáfora, como pretexto, como espacio de convivencia, como espacio lúdico, como espacio didáctico o simplemente como espacio posible…
Eder Castillo y René Hayashi presentan los resultados de un proyecto realizado en medio del Río Bravo, justo en el cruce entre Ciudad Juárez (Chihuahua) y El Paso (Texas), en la frontera entre la República Mexicana y los Estados Unidos de América.
A la sombra del muro divisorio entre ambos países, bajo la mirada escéptica de la border patrol y al alcance de todos los que cruzan la frontera por el puente Internacional Córdova de las Americas, se instaló una biosfera habitada por una comunidad de cangrejos ermitaños –metáfora del migrante obligado a cambiar una y otra vez de casa durante la búsqueda de un nuevo hogar. La biosfera (estructura de metal cubierta por placas de policarbonato) no sólo sirvió de hábitat para los cangrejos y las plantas provenientes de ambos lados de la frontera. También fue utilizado como un espacio de interacción en el que se realizaron diversas dinámicas de integración con habitantes de la zona fronteriza. Estas dinámicas (entrevistas, conciertos, talleres de animación, comidas, etc.) permitieron el acercamiento e intercambio entre grupos que normalmente se evitan uno a otro, como son los cholos de ambos lados de la frontera, los chicanos, las familias, etc. De esta manera, la biosfera se convirtió en un laboratorio social abierto a la reflexión sobre la construcción de identidades en la población de la zona.
La misma biosfera que invadió por un tiempo limitado la zona fronteriza y que durante su estancia fue monitoreada por todo tipo de instituciones y de personajes, se abre ahora a la revisión por parte del público del arte dentro del cubo blanco de exposición.










