Eder Castillo's Blog
Eder Castillo. El Guggenheim hinchable
Juan José Santos - 25-11-2011 / Arte / Fronterared / Revista Digital /
http://www.fronterad.com/?q=Eder-Castillo-Guggenheim-hinchable&page=0,0

GuggenSITO / eder castillo 2011 / Col. Hornos DF
En los años 70-80, México vio cómo se ampliaba su caudal económico y la corriente desembocó en optimismo. Propició el surgimiento de movimientos artísticos alternativos muy interesantes, como La Quiñonera, Temístocles 44 o La Panadería. No porque hubiera una inyección presupuestaria directa, sino porque los jóvenes podían dedicarse a otra cosa que no fuera sobrevivir. Del amateurismo pasamos a una legitimación del arte contemporáneo conceptual, a la aparición de un circuito exclusivo, un tejido de galerías privadas, de un apoyo público, que generó el etilismo elitista de los 90, la borrachera expositiva. En el Museo Universitario de Arte Contemporáneo se puede visitar estos días la macedonia artística Antes de la resaca, una revisión del arte de los noventa. Gabriel Orozco, Melanie Smith o Francis Alÿs abriéndose camino en medio de la pista de baile.
Ahora toca el dolor de cabeza, facturas, llamadas de teléfono. No estoy de acuerdo. La fiesta continúa. México (68 galerías y 109 centros públicos) es referencia en el arte contemporáneo americano, junto con Brasil (168 galerías y 77 centros) y Argentina (134 galerías y 64 centros). El ecosistema artístico es amplio y activo. Por una vez y en un área, no tienen nada que envidiar a los Estados Unidos. Ya no son sub-América, lo que hay debajo del río Bravo, el país que celebra la declaración de independencia mientras oculta una pila de declaraciones de dependencia. Una de las mayores impotencias de América, adicta al Viagra que le malvendía primero Europa, y luego Estados Unidos. Lo reitero, la fiesta continúa. Pero es una fiesta a puerta cerrada, con un portero culturista (con antecedentes penales) a cada lado. Los elegidos dan vueltas sobre el confeti, derraman el champán de sus copas, balbucean en un idioma propio mientras fuera, otros hacen cola, se mueren de frío, especulando sobre sus pocas opciones de entrar.
Eder has left the building. Eder Castillo tira su copa y abandona la fiesta. Tiene trabajo que hacer: Acercar el arte allí donde no se acerca ni la policía. Es un artista social, en todos los sentidos. Le gusta hablar, explicar su visión, pero sin garabatos intelectuales. Habla porque tiene un discurso coherente, no como muchos artistas autistas, que esconden sus dislocaciones conceptuales. Habla también con las manos, que forman estructuras en el aire que él se queda mirando, como si realmente viera algo material, en tres dimensiones. Porque es lo que hace, construye de la nada edificios de libre acceso. En la fiesta la música estaba tan alta que no se le escuchaba.
Y si hace falta agarra un altavoz y sale a la calle. Nos citamos en Tlalpan, una de las periféricas delegaciones de México DF, en la que se amontona casi el 21% de la población. Concretamente en la colonia Mesa de los Hornos. Ese nombre viene de la industria que había en la zona, no del hecho de que hace un mes apareciera una mujer asesinada y quemada. Es un barrio con un alto índice de paro, de delincuencia y de vagancia. Centro de narcomenudeo. Y que por supuesto, carece de infraestructura cultural. Una asociación local ha decidido traerse al barrio una obra del artista Eder Castillo, llamada el GuggenSITO.
En medio de la calle veo instalada una estructura hinchable pintarrajeada, medio hundida, rellena de niños que cumplen estrictamente su cometido: saltar, reír, jugar dentro del castillo de aire. Huele a queso y plástico. Se desinfla por un lado. Se va deslizando por la calle de cuando en cuando, entre todos mandamos bajar a los niños y subimos un poco el GuggenSITO. Aparece un agujero en el tejado. Eder se ríe. Está en las últimas; la recreación hinchable del Guggenheim de Bilbao lleva varios meses visitando diversos barrios de la periferia del DF y otras ciudades de México. Ni el de verdad soportaría tanto niño saltando dentro. Asociaciones locales han leído en el periódico la existencia del GuggenSITO y lo quieren llevar a su barrio para facilitar algo de diversión a los más pequeños, y seguramente también para ver si salen en algún medio y vuelven a ser visibles, aunque sea durante un día. A la prensa lo que le llama la atención es la referencia irónica al importante museo, el sarcasmo, no su funcionalidad real. Eder lleva su obra y la instala, y junto con la asociación, ofrece una serie de actividades lúdicas para los niños, todas de carácter artístico. No gana dinero con ello. Entiendo sus proyectos como bidireccionales, por un lado quiere acercar la obra a la gente más desfavorecida, y proponer una actividad participativa con ellos. Por otro, sus instalaciones tienen un concepto artístico dirigido a un espectador más especializado. Su arte es para todos. Incluso la explicación de porqué lo ha llamado así tiene un doble sentido; “por un lado hace alusión a su contraparte real, el Guggenheim de Bilbao, y por otro se refiere al diminutivo sito; no es solo por su miniatura ante el original, si no que alude al sitio, al trabajo site specific”. Intentaré dar algunas claves para diseccionar ambos propósitos.
A finales del siglo XIX, en el número 2 de Wall Street vivían dos hermanos de apellido Guggenheim: Daniel y Simon. Ambos obtenían concesiones mineras directamente desde el despacho del gobierno mexicano de Porfírio Díaz. Los Guggenheim eran revolucionarios que, como Zapata y Villa, entraron en palacio. Revolucionarios de la Segunda Revolución Industrial. Con su empresa, American Smelting and Refining Company, se llevaron a cucharadas soperas el mineral mexicano. Solomon Guggenheim comenzó así su gigantesco monopolio, extrayendo cobre, plomo y oro. Luego se volvió un adicto al altruismo mercantil, con fundaciones y obras de caridad, y fraguando una de las colecciones de arte más importantes del mundo.
Que me permitan los feligreses del revisionismo histérico una mirada atrás para enmarcar la obra del GuggenSITO. Mil años después de aquello, nos trasladamos a otro despacho. En este se decide si Guadalajara va a destinar una suma millonaria de su presupuesto para construir un Museo Guggenheim en su ciudad. Finalmente y tras muchos cafés americanos, México desestima la llegada de la cadena estadounidense.
Tlalpan no entraba en los planes de los políticos para alojar un Guggenheim. Puede que incluso Mesa de los Hornos haya sido borrado de google earth, que es peor que ser borrado del planeta. En ese barrio hay una ausencia de ofertas culturales o lúdicas. Tampoco una iniciativa, pública o privada, para facilitar el acceso de los vecinos a la cultura, aunque sea ponerles un colectivo con dirección al centro.
Eder Castillo quiere invertir la situación, construye un Guggenheim de juguete y lo lleva al barrio, con el objetivo de divertir, sensibilizar y educar. Se dirige, altavoz en mano, a los niños y niñas que rebotan contra las paredes del museo. Les explica qué es el GuggenSITO, qué significado tiene, cuáles su reivindicación. Puede que alguno de esos niños tenga más curiosidad y decida aprender más sobre el arte, o simplemente, quiera algún día visitar un museo de cemento y hormigón. Muchos de esos niños nunca han ido a uno. Gracias al GuggenSITO ya saben que los museos no muerden, aunque no sé si podrán saltar como ardillas epilépticas en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
El Guggenheim transformó una ciudad industrial como Bilbao en un destino cultural y turístico. Ha llevado a España a artistas que nunca habían expuesto en ese país, con muestras interesantes y una serie de actividades paralelas atractivas. Pero vamos más allá. ¿Cuántos millones de euros han sido invertidos? ¿Debemos pensar en cuántas otras cosas se podrían haber hecho? ¿Reivindicamos el acceso libre a la cultura y cobramos 11 euros por entrada? Hablamos del contenido pero también del continente. ¿La firma Frank Gehry justifica el desembolso en una obra arquitectónica? No muy lejos del museo plateado, en el barrio de San Francisco, encontramos otra exhibición bien distinta: prostitución ilegal, drogas, tráfico de armas… ¿Es ético el derroche presupuestario del Guggenheim mientras un barrio céntrico necesita urgentemente mejoras? No caigamos en la demagogia, pero estamos obligados a reivindicar una alternativa cultural sostenible, que ponga el acento en lo local y que sea para todos. Ambas estrategias son compatibles. Le pregunto a Eder Castillo si no le hubiera gustado que el Guggenheim hubiese recalado en México: “No sé, tal vez sí. Aún sigo analizando el nuevo Museo Soumaya de la Fundación Carlos Slim, una cosa a la vez”. Y tiene razón. Se refiere a una colección de arte perpetrada por el hombre más rico del mundo. Una antología de obras de dudosa autoría diseñada con una incoherencia ejemplar.
Aparece otro agujero en la fachada del Guggenheim. Entre tres o cuatro personas hacen un nudo y solucionan el problema. Pregunto a Eder con muy mala intención si no le hubiera gustado que su instalación tuviera una mejor factura: “Llegara el momento que sea imposible parcharle más, ahí es donde surgiría la pregunta de realizar un nuevo GuggenSITO, ¿Quién lo financia? ¿Cuántos llegarían a ser? ¿Es una serie? ¿Es como Wall-Mart o la Fundación Guggenheim? ¿Es una franquicia?”.
Lo que nos sugiere Castillo es que reflexionemos a través del simulacro. Fue comisario de la obra Harina y epazote, de Roberto de la Torre. Otro artista comprometido y valiente. Su idea fue convertir el espacio Ex Teresa, un templo transformado en sala de exposiciones que se encuentra a unos metros del Zócalo, en una fábrica real. Durante tres meses varios trabajadores plantaron, cultivaron, recolectaron y procesaron harina y epazote (una especia destinada a condimentar platos mexicanos). Estéticamente nada se diferenciaba de un laboratorio clandestino de cocaína y marihuana. Todo ello al lado de la catedral y de la gran plaza, en el año del centenario y del bicentenario. Un simulacro que estimuló una discusión hiperrealista.
Ya no como curador, sino como autor, también se lo pasó padre cuando reconstruyó la carnicería familiar al completo, y la dotó de contenido artístico y cárnico.
A los críticos nos ataca un extraño picor cuando tenemos que analizar una obra como el GuggenSITO. Se nos queda corto el diccionario de sinónimos para calificar las obras que interactúan con el espectador, cuya principal finalidad es ser divertidas. La culpa la tienen exposiciones de grandes museos con vocación de parques temáticos, cuya misión es succionar espectadores y no plantear experiencias expositivas de calidad. Pero ni una cosa, ni la otra.
Deberían castigar con dos minutos en el banquillo a los cuidadores de sala que llaman la atención de los espectadores que se ríen ante una obra de arte, sobre todo cuando el objetivo de esa obra es precisamente hacer reír. Muchas veces en un museo uno no encuentra diferencia entre el espectador y la escultura. El arte puede ser divertido. Poseído por el espíritu de Allan Kaprow, ejerceré de des-crítico. Kaprow comete apología del juego en su escrito La educación del des-artista. Según expone, el des-artista ha de librarse del cordón umbilical que le une al útero del arte contemporáneo, “en su nuevo papel como educadores, todo lo que tienen que hacer es jugar como antes lo hacían bajo la bandera del arte, pero entre aquellos a los que no les interesa dicha enseña. Gradualmente, el pedigrí del arte irá cayendo en la irrelevancia”.
Action painting: Los espectadores amateurs firman el plástico del museo, dibujan escenas obscenas, escriben palabrotas con rotuladores. También hacen dibujos en folios que luego serán expuestos en el interior del hinchable. Están sintiendo lo que es ser espectador y artista en un mismo día. Sin dejar de ser niños. Eder Castillo se va a comer a una taquería de la zona con los miembros de la asociación local mientras ellos siguen dando vueltas dentro del museo. Se ve que el catering no llega.
Juan José Santos es periodista y crítico de arte español. Colabora con revistas especializadas en arte contemporáneo como Lápiz y Artpulse. www.juanjosantos.com
En Twitter: @andyjuanjol
11 obras de arte digital inquietan en la antigua Fanal

Museo de Arte y Diseño Contemporáneo
11 obras de arte digital inquietan en la antigua Fanal
Se trata de las ganadoras del certamen de videocreación
Se exhiben videos, animaciones, fotografías y ‘performance’
Andrea Solano B. ansolano@nacion.com 12:00 a.m. 25/11/2011 / La Nación
http://www.nacion.com/2011-11-25/AldeaGlobal/11-obras-de-arte-digital-inquietan--en-la-antigua-Fanal.aspx
El arte digital centroamericano despliega imágenes en movimiento que generan estímulos visuales y, además, sacuden las bases del pensamiento más conservador.
El certamen de arte digital y videocreación Inquieta imagen 2011 ya tiene sus artistas ganadores. Son diez: ocho de ellos ticos, un guatemalteco y un puertorriqueño.
Las obras seleccionadas se exhiben en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC), entidad que organiza el certamen desde el 2002.
La muestra reúne obras en distintos soportes digitales como animación, fotografía, videojuego, videocreación y performance.
El jurado responsable de la selección estuvo integrado por el artista Eder Castillo (México), el científico y teórico mediático José Carlos Mariátegui (Perú) y la curadora e historiadora del arte María José Monge (Costa Rica).
De este modo, la lista de artistas ganadores la integran: Diego Arias, Juliana Barquero, Óscar Figueroa, Diego Fournier, Francisco Munguía, Alejandro Ramírez, Paulina Velázquez y Xavier Villafranca, todos ellos de Costa Rica; Rodolfo Walsh, de Guatemala, y Karlo Andréi Ibarra, de Puerto Rico.
“A diferencia de ediciones previas, en esta edición existieron algunos casos que evidencian una evolución significativa en la capacidad de manipulación y de exploración de los medios dentro de algunas tendencias”, razonaron los jueces en su fallo.
La fotógrafa Juliana Barquero participó con dos obras: Tatouage 3D y Elvis 3D.
“Las tomé en una convención de tatuajes y luego le añadí un efecto en tercera dimensión.
”Puede interpretarse como una analogía: el tatuaje es al cuerpo lo que el 3D es a la imagen. Es como un decorado extra que no todos utilizan y que no todos aprueban, pero quienes lo disfrutan saben apreciarlo”, declaró.
Imagenes/Fotos
Recibe Museo Ex Teresa a 'GuggenSITO'

Diario REFORMA, Viernes 10 de Junio de 2011 Dora Luz Haw
Tras itinerar durante dos meses por diversos puntos de la Ciudad y el Estado de México, el GuggenSito hace una escala para presentarse en Ex Teresa Arte Actual (Primo Verdad 8, Centro Histórico) La escultura inflable, una parodia del Museo Guggenheim de Bilbao creada por el artista visual Eder Castillo (México, 1977), ocupa la nave principal de Santa Teresa la Antigua, mientras que en otras salas se exhibe la documentación visual que el creador hizo sobre la manera en la que la gente se apropió de él en espacios públicos. La pieza, que busca detonar una reflexión sobre el sentido de los museos y su función como soporte que legitima el arte, estará hasta mayo en este espacio y luego irá al Museo Laberinto de las Ciencias y las Artes de San Luis Potosí, al Museo de Arte y Diseño Contemporáneo de Costa Rica, así como a diversas ciudades de Puerto Rico. "La idea es que siga utilizándose hasta que truene", detalla Castillo, quien aclara que cualquier persona que así lo quiera, puede solicitarle este inflable, ya que su idea es llevarla sólo dónde a la gente le provoque cierto interés, no importa que sea una casa, una boda o unos quince años, su intención es que se convierta en un generador de dinámicas sociales. A diferencia de lo que sucede con cualquier institución cultural que en general es restringida y elitista, esta obra es de carácter efímero, transportable y puede llegar a cualquier territorio. "Con esta exposición se demuestra una vez más que el arte contemporáneo no se quiere quedar quieto, colgando de una pared o sobre un pedestal. "Esta escultura inflable que está conceptualizada no para permanecer en un museo o espacio cultural sino para salir a las calles hasta que resista, se desgarre y no tiene compostura, hace evidente que el arte contemporáneo es capaz de establecer un diálogo directo con personas que difícilmente tienen acceso a experiencias culturales", cuenta Carlos Jaurena, director de Ex Teresa. Las dinámicas que se generaron en su interior fueron tan diferentes, que lo mismo sirvió para que niños brincaran dentro de él, que para que un grupo de artistas realizara en su interior un taller de producción cultural. "Algo que me sorprendió mucho es que en cuanto un niño se enteraba que acceder a él era gratuito, llegaba con una horda de otros 60 dispuestos a utilizarlo, además, antes de entrar, sin solicitárselos nunca, se quitaban los zapatos como teniéndole cierto respeto", cuenta. Actualmente la pieza, inflada al interior del centro cultural, luce pintarrajeada por sus usuarios, quienes aprovecharon sus paredes para consignar alguna idea o simplemente plasmar una firma. Jaurena aclara que si alguien quiere organizar una dinámica en su interior, a pesar de que se encuentra dentro del museo, puede llamar para solicitarla. El fin, aclaran, es poner al alcance de todos una institución artística reconocida internacionalmente cuya sede es además, un hito arquitectónico de titanio diseñado por el estadounidense Frank O. Gehry. Generar alternativas, espacios emergentes, dispositivos de acercamiento e infraestructura que produzca interrelación, ha sido una constante en el trabajo de Castillo. Lo importante para él, más que llevar exhibición a la calle, es que la exhibición se cree desde la calle, desde los públicos. "Creo que es importante repensar el nivel de incidencia de los proyectos de arte contemporáneo hoy en día. Ésta, más allá de una escultura, es una pieza que ha permitido una relación vivencial fuera del espectro del arte", puntualiza
Exhiben la pieza el GuggenSITO,
http://diarioaxaca.com/cultura/25-cultura/13251-exhiben-la-pieza-el-guggensito-reproduccion-en-lona-inflable-del-museo-guggenheim-de-bilbao-espana-
Exhiben la pieza el GuggenSITO, reproducción en lona inflable del Museo Guggenheim de Bilbao, España
Escrito por Comunicado Viernes, 10 de Junio de 2011 18:40
- La escultura Eder Castillo, instalada en el Museo Ex Teresa Arte Actual, busca cambiar la experiencia que se tiene al visitar los recintos museísticos rompiendo con la solemnidad
La escultura monumental inflable GuggenSITO, creada por Eder Castillo, a partir del diseño arquitectónico del museo Museo Guggenheim de Bilbao, España, es una propuesta que explora el lado lúdico del arte, pues se trata de una pieza en la que el visitante puede subirse en ella y andar por sus pasillos. La pieza se exhibe a partir de este viernes 10 de junio en el Museo Ex Teresa Arte Actual de INBA-Conaculta.
Se trata de una creación que toma como base la visita a un museo, pero la lleva a un contexto en el cual se rompen los convencionalismos respecto a la manera en que comúnmente se recorren estos recintos.
Durante el tiempo de exhibición, que será hasta el 17 de julio, se realizarán actividades para niños y jóvenes.
El autor de la pieza es Eder Castillo, quien a través de la pieza de color blanco que ocupa una superficie de 81 metros cuadrados y alcanza los seis metros de altura, acerca al público a la experiencia de una obra de arte público.
El artista comentó que este prototipo fue diseñado con la intención de instalarse en zonas que por su localización geográfica están aisladas del circuito cultural y en las que, en la mayoría de los casos, no se contemplan estas actividades.
Es un obra visualizada para llegar a estas zonas, colonias marginadas, que se localizan sobre todo en la zona conurbada de la ciudad. Con esto se demuestra que el arte contemporáneo no se quiere quedar atado a un solo lugar, refirió Eder Castillo.
La pieza es capaz de desplazarse –señaló— y tener un diálogo directo con personas que difícilmente han tenido acceso a experiencias culturales. No es una exposición, sino un generador de espacios; habla de lo arquitectónico, lo artístico y lo urbano, pero sobre todo deja que las personas hablen sobre sí mismas”.
Detalló que la idea surgió cuando se enteré de que México iba a tener su propio Museo Guggenheim, proyecto que al final se canceló. “Lo que más me llamó la atención fue la importancia de generar políticas culturales integradoras, es decir, proyectos que realmente se acercaran a las comunidades más alejadas de las zonas culturales”.
El GuggenSITO fue construido con una lona plástica reforzada, dispone de un espacio interior de 56 metros con capacidad para albergar de 10 a 15 personas.
Durante su exhibición en el Ex Teresa Arte Actual, se pondrá a disposición del público un video que documenta el viaje que realizó la escultura inflable durante los meses de marzo a mayo.
Eder Castillo informó que luego de estar en la capital del país, viajará al Museo de Artes y Ciencias de San Luis Potosí, al Museo de Arte y Diseño de Costa Rica y a San Juan, Puerto Rico.
“Mi idea es que la pieza se destruya por sí misma, que esté tan parchada y usada y que sea necesario, tal vez, construir otra, si es que se requiere”, expuso Eder Castillo.
El artista comentó que la pieza se dirige sobre todo al público infantil, por lo que los niños que lo visiten podrán pintar en sus paredes, para dar espacio a una de las inquietudes que tienen y cómo las desahogan.
“Esa una actividad que se dio de manera coyuntural, pues el proyecto no estaba pensado con ese propósito, sino para utilizar los espacios públicos para actividades culturales, y fomentar así la participación ciudadana.
“Pero todo ha sido muy positivo y enriquecedor, tanto para los visitantes a la escultura, como para mí como creador de la idea, pues es una pieza que al mismo tiempo puede ser considerada escultura y juguete, sus interpretaciones se abren enormemente”, consideró Eder Castillo.
Un complemento a la experiencia de visitar la escultura inflable es que se proyectarán dentro de ella diversos videos, unos con el recuento de las experiencias previas.
Otros son trabajos audiovisuales del autor en los que expresa sus búsquedas con un estilo similar al grafiti, o bien con personajes y figuras inspiradas en las construcciones urbanas.
Para complementar la presencia del GuggenSITO en el Museo Ex Teresa Arte actual, se realizarán visitas guiadas con niños de escuelas primarias y secundarias de la zona, así como talleres de dibujo, basados con la propuesta de la obra. El recinto se ubica en Lic. Primo Verdad No. 8, Centro Histórico de la Ciudad de México.
Éder Castillo, recrea el Museo Guggenheim
Éder Castillo, recrea el Museo Guggenheim
Se trata de un inflable al cual el espectador puede subir y brincar
Estará hasta el 17 de julio
Arturo Jiménez Periódico La JornadaDomingo 12 de junio de 2011, p. 8
Después de haber sido instalada desde marzo pasado en unos ocho lugares públicos de diversas colonias populares de la zona metropolitana, la escultura monumental inflable Guggensito, que recrea las formas arquitectónicas del Museo Guggenheim de Bilbao, España, está en el museo Ex Teresa Arte Actual desde este viernes y hasta el 17 de julio.
Creado por el artista Éder Castillo (1977) –quien no conoce el edificio original, pero realizó una investigación de la famosa estructura de titanio diseñada por el arquitecto canadiense Frank O. Gehry y construida al pie de la ría que atraviesa la ciudad vasca de Bilbao–, el inflable se inspira también en los llamados brincolines, pues los niños, y también los adultos, pueden subir y saltar sobre él de manera gratuita.
De hecho, tras su recorrido, el inflable de color blanco muestra ya las huellas de su paso por los barrios, pues aparte de sumar dos parches, está pintarrajeado con decenas de dedicatorias amorosas, mensajes de afirmación personal o grupal y frases como Éder es emo. Este recorrido ha sido documentado en un video, que también se muestra al público.
La obra está hecha con lona plástica reforzada y se infla con bombas de aire; ocupa una superficie de 81 metros cuadrados y tiene seis metros de altura, mientras el espacio interior mide 56 metros cuadrados, con capacidad para 10 a 15 personas.
Guggensito y Éder Castillo, su creadorFoto María Luisa Severiano
Trece años de trayectoria
Luego de la inauguración del inflable en el Ex Teresa, donde también se puede brincar sobre él, Castillo comentó en breve charla que la idea fue crear una pieza a partir de la arquitectura, como ha hecho en otras ocasiones en su carrera de 13 años.
Con esta pieza me gustaba más la idea de crear un espacio habitable, que no fuera la construcción en sí, sino todo lo que se puede desarrollar en el interior, dice, y agrega que del Guggenheim de Bilbao le llamó la atención “que es uno de los museos más caros de Europa, que estéticamente es muy caprichoso y que escultóricamente podía equipararse a un modelo fantástico, con un juego inflable. Podría yo hacer una antítesis de ese proyecto –que es algo muy caro, de titanio–, con algo tan suave como la lona plástica y el aire, y que no tuviera costo alguno”.
Después de haber estado en lugares como Chimalhuacán, Tlanepantla o Tláhuac, y ahora en el Ex Teresa, Guggensito se expondrá en San Luis Potosí, en octubre en Costa Rica y en diciembre en Puerto Rico. Y seguirá su itinerancia, dice Castillo, hasta que ya no se pueda reparar o sea necesario reproducir la pieza.
GuggenSITO Eder Castillo
El CONACULTA, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Ex Teresa Arte Actual invitan a la inauguración de GuggenSITO de Eder Castillo.
http://www.arquired.com.mx/eventos/showEvent.ared?evID=815
El CONACULTA, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Ex Teresa Arte Actual invitan a la inauguración del GuggenSITO de Eder Castillo.
GuggenSITO es un proyecto de intervención en el espacio público, mediante esta pieza el artista Eder Castillo se apropia de la arquitectura espectacular del Museo Guggenheim de Bilbao, dicha arquitectura es trasladada a una escultura inflable, readaptada y capaz de ser habitada para detonar situaciones sociales y culturales diversas a través de distíntas dinámicas que se generan en su interior, relacionando el tejido urbano y creando intervenciones breves en distíntas zonas conurbadas u otras poblaciones periféricas de la Ciudad de México, zonas que por su localización geográfica se han encontrado aisladas del circuito cultural y en las que en el mayor de los casos no se contemplan estas actividades por situarse ajenas a la agenda política y de desarrollo social.
La movilidad de GuggenSITO le posibilita ser habitado y apropiado a partir de intereses locales por los usuarios en cada ubicación, por medio de publicidad impresa, la cual convoca los posibles interesados en adoptar temporalmente dicho prototipo.
Esta interacción artista-obra-espectador será mostrada dentro de Ex Teresa Arte Actual.
Cóctel de inauguración 10 de Junio 2011 20:00 horas Entrada libre.
Fecha de Inicio: Del 10 de Junio de 2011
Fecha de Termino: 17 de Julio de 2011
Lugar: México, Distrito Federal
Ex Teresa Arte Actual
Mayores informes:
Ex Teresa Arte Actual
Licenciado Verdad 8
Centro Histórico
Tel. 55.22.27.21 y 55.22.90.93
eMail: exteresa.arteactual@yahoo.com.mx
Web: www.exteresa.bellasartes.gob.mx
La Carniceria: Arte en Chicharron
3 de Junio 2011 / / Reforma / Primera Fila
Artes Visuales / Plastica /

www.enlacarniceria.blogspot.com
Inauguran intervención artística en Parque España
Del 9 al 27 de febrero de 2011, la sede temporal del Antimuseo de Arte Contemporáneo será el monumento que levantaron los exiliados españoles en la colonia Condesa
Karla Mora
09 de febrero 2011
20:02
Con el objetivo de otorgar un nuevo significado al Monumento a Lázaro Cárdenas del Parque España, levantado por el exilio español, se instaló en ese sitio el Antimuseo de Arte Contemporáneo con un programa de intervenciones artísticas heterodoxas.
La propuesta que se presenta a partir de este miércoles y hasta el próximo 27 de febrero en el parque de la colonia Condesa, en la delegación Cuauhtémoc, y lleva por título Mano a mano con el general Cárdenas es organizada por Antimuseo de Arte Contemporáneo y Sociedad Estatal de Acción Cultural de España, con la curaduría de Tomás Ruiz-Rivas.
Este proyecto de intervención en el espacio público es un agradecimiento a la generosidad del ex presidente Cárdenas con la comunidad española.
Un grupo de artistas re-significarán este monumento con trabajos in situ.
Entre los artistas que participan en esta propuesta están María María Acha, de Lima; Cristina Gómez Barrio y Javier Pérez Aranda, de Madrid y Wolfgang Mayer, de Alemania; Doménec; Enrique Je?ik, de Argentina; Rogelio López Cuenca, de Málaga; EderCastillo y Lorena Wolffer, de México.
Paralelamente se realizará un taller teórico que abrirá el cauce para un debate sobre arte y memoria, manifestaron los organizadores.
Los trabajos previstos incluyen performances, instalaciones, eventos de community art y proyecciones de video.
De acuerdo con los organizadores, las obras abordan la memoria desde tres paradigmas: el conflicto político de la memoria histórica, el desvanecimiento del tejido de la memoria en el Capitalismo postfordista, y el archivo como centro de determinadas prácticas artísticas.
Igualmente, se pretende contemplar qué es lo que oculta el monumento en cuanto a las complejidades de la ciudad de México y su sociedad, como las rupturas históricas, cambios políticos, la violencia, etcétera.
Buscan públicos periféricos

MANO A MANO CON EL GENERAL CÁRDENAS: viernes 11 de febrero de 2011, 18:30 horas. Proyección LENIN ON TOUR, Rudolf Herz, Parque España, Monumento a Lázaro Cárdenas, Colonia Condesa. imagen cortesia del antimuseo. http://www.antimuseo.org/manoamano/programa.html
El espacio de exhibición del Antimuseo será un punto del Parque España:el monumento a Lázaro Cárdenas.
Jesús Pacheco
REFORMA / MEXICO
Ciudad de México (6 febrero 2011).-Hay un espacio de exhibición de arte contemporáneo que cambia de sede y cuyos proyectos buscan entablar diálogos con públicos periféricos, que no comparten los espacios habituales de circulación de prácticas artísticas como la intervención o el performance. Se hace llamar Antimuseo (www.antimuseo.org), y desde el miércoles próximo y hasta el 27 de febrero, se tendrá una muestra en el DF de su modus operandi.
La sede temporal del proyecto codirigido por María María Acha y Tomás Ruiz-Rivas será un punto del Parque España: el monumento a Lázaro Cárdenas que levantaron los exiliados españoles en memoria de los republicanos que, tras el triunfo del fascismo, fueron acogidos en México.
Este 2011 se cumplen 75 años del inicio de la Guerra Civil española. En ese marco, el Antimuseo realizará un programa internacional de intervenciones artísticas con el tema de la memoria, al que sus artífices prefieren llamar una exposición que se desarrolla en el tiempo y no en el espacio; en él, artistas y colectivos de Alemania, España y México buscarán dar nuevos significados al monumento con trabajos in situ.
A los responsables del Antimuseo les interesaba trabajar en un espacio público y sobre un objeto que fuera cultural y alusivo a la memoria. Entonces, les pareció idóneo el monumento a Cárdenas por su carga histórica, que describen como muy intensa.
"Es obra de los exiliados españoles, y está hecho en honor a Cárdenas, uno de los políticos más carismáticos e interesantes del siglo 20, cuya dimensión histórica creo que es poco conocida en el extranjero, e incluso en México", explica Ruiz-Rivas.
Entre los artistas convocados para reflexionar sobre memoria histórica y espacio público se encuentran el mexicano Eder Castillo, quien realizará varias actividades culturales con el SME y otros sindicatos, además de una instalación con guantes, relacionando la mano escultórica de Cárdenas con el trabajo de los obreros; el colectivo alemán Discoteca Flaming Star, que Interpreta canciones a manera de respuesta personal a sucesos políticos o de relevancia histórica; o el catalán Domènec, en cuya pieza transforma en juego infantil una reproducción del monumento a la Tercera Internacional, de Tatlin.
El lado femenino del exilio tendrá presencia importante en las actividades del Antimuseo: con dos piezas de Lorena Wolffer que son parte de un corpus de obra sobre mujeres maltratadas y con dos fotocollages y un video de María María Acha sobre las mujeres del exilio.
También será proyectada la película Lenin on Tour, que documenta el recorrido por Europa de unos bustos enormes de Lenin y dos obreros creados por el alemán Rudolf Herz, quien trabaja a partir de la creación y destrucción de monumentos.
"Hemos buscado artistas de diferentes orígenes que nos den visiones muy distintas de la memoria histórica", dice Ruiz-Rivas en entrevista.
¿Por qué decide el Antimuseo realizar un programa a propósito del 75 aniversario de la Guerra Civil española? A partir de los años 80, con los aniversarios de la Segunda Guerra Mundial y la recuperación del debate sobre el Holocausto, la memoria se convierte en uno de los focos de conflicto político, y no sólo en países con una experiencia traumática reciente, como España o Argentina. El problema que se plantea es cómo incluir en el relato histórico a aquellas víctimas que no han sido sujetos de la historia. A los perdedores. Y precisamente por ser perdedores es en la memoria donde sobreviven, ya que la sociedad no se ha preocupado de crear o guardar los documentos que atestiguan su existencia y su derrota.
A partir de esa idea general, nos interesaba hacer algo que incidiese tanto en la memoria histórica española como en la mexicana, al filo del Bicentenario y sobre todo del Centenario de la Revolución. Hemos aprovechado una efeméride que, en nuestra ciudad, Madrid, no será recordada, para profundizar en uno de los temas que han articulado el trabajo del Antimuseo en los últimos años. Quizás valga la pena comentar que hay un subtexto que opera allí, en Madrid: este proyecto, que nos habría gustado hacer en el llamado Arco de la Victoria, no se puede llevar a cabo por motivos políticos. Nos remitimos al exilio de entonces desde una nueva forma de exilio, menos dolorosa, pero incomprensible en una democracia.
Mencionan que el monumento puede leerse como símbolo de la derrota del pensamiento utópico del siglo 20. ¿Por qué? Las formas artísticas, pese a la pretendida intemporalidad del arte, se han demostrado extremadamente fugaces. Hoy, ningún artista propondría este lenguaje constructivista, que por otro lado fue tan importante a lo largo del siglo 20 para el desarrollo de determinada identidad latinoamericana. La obsolescencia, una cualidad intrínseca del capitalismo, afecta a todo, y es a la vez motivo del interés por la memoria. Es un monumento démodé, que habla de dos momentos históricos clave, pero que ahora en el apogeo del pensamiento neoliberal quedan tan lejanos que apenas podemos comprenderlos. Creemos que expresa el agotamiento o fracaso del pensamiento utópico tan bien como, sino mejor, que los restos del gran arte soviético.
Dos ideas que toca el Antimuseo son la reapropiación del espacio público y las prácticas artísticas que inciden en el tejido urbano. ¿En qué momento deciden reapropiarse del espacio urbano para crear y exhibir arte? La ciudad es el legado cultural más importante que nos transmitimos de una generación a otra. En ella, las personas esperamos encontrar sentido, la ciudad produce identidad y da cuerpo a los deseos. Es una realidad extremadamente compleja y cambiante. Normalmente se ha identificado espacio público con las vías de tránsito o las infraestructuras de uso libre, como los parques. Pero eso no es así.
Hay muchos espacios públicos, como es, o debería ser, la televisión, y el carácter abierto de las calles no siempre garantiza su libre acceso, tanto desde las clases hegemónicas, que vetan zonas de la ciudad a los más marginados, como desde el otro extremo, que cancela esa "publicidad" con el ejercicio de la violencia delictiva.
En el contexto actual, donde el mismo espacio urbano se ha convertido en mercancía turística, los márgenes de la ciudad se han difuminado, y la interacción de fuerzas rebasa en mucho los límites geográficos de la urbe, es muy importante pensar cómo construimos la noción misma de público, referida a esos espacios donde convivimos, o chocamos, físicamente.
El arte, la cultura en general, juega un papel muy importante para redefinir estos conceptos tan elusivos. Tenemos que encontrar una forma de diálogo entre hechos culturales tan distantes como un megaconcierto en el Zócalo y el performance de una comunidad indígena que se muestra desnuda poco más allá sobre Reforma. La calle será espacio público en la medida en que pueda acoger el conflicto.
¿Qué tienen contra el museo? El museo aparece en el siglo 18 como un espacio privilegiado para la representación de un nuevo sujeto político, el burgués. El burgués no se legitima por su pertenencia a una dinastía, como pasaba con la aristocracia del antiguo régimen, sino que es un individuo autónomo. El arte y sus instituciones juegan un papel fundamental en la construcción de ese sujeto, que se reconoce precisamente como público de la cultura.
El museo emerge como una proyección sublimada del Estado moderno.
Por otra parte, la crítica institucional, que aparece en los años 50, y que no se refiere al museo como institución pública, sino al arte como institución, nos ha permitido entender que la creación artística no es un acto individual, sino un proceso de trabajo social. Éste es un tema muy complejo, que no puedo desarrollar en el marco de una entrevista. Aquí en México fue tratado brillantemente por Juan Acha en los años 80 y 90.
Quizás el ejemplo más claro son los ready-made de Duchamp, que demuestran que la producción de significado es externa al objeto artístico. A partir de aquí, una de las pautas de trabajo más importantes del Antimuseo es que nos interesan las condiciones de enunciación de la obra de arte, no el enunciado como elemento propositivo. Por tanto, nuestro trabajo se enfoca a la crítica y modificación de esas condiciones. Por eso Antimuseo.
¿Y tienen algo a favor del museo? Sí, claro, nosotros funcionamos como una oposición dialéctica, con un fin constructivo. La forma de exponer y coleccionar arte del museo es y seguirá siendo válido por mucho tiempo, pero sin duda es insuficiente.
¿Por qué decide El Antimuseo trabajar con públicos periféricos? Por lo que decíamos sobre el origen del museo. El público es una forma social compleja y fascinante. Todos somos público de distintos discursos simultáneamente, y es algo tan inmediato y cotidiano que no nos damos cuenta de lo que significa. En los 90 se empezó a usar en Estados Unidos un término que nos va a ayudar a comprenderlo: "contrapúblico". Se trata de públicos que no sólo son distintos del público general o hegemónico, sino que tienen una posición subalterna. Son públicos estigmatizados, que crean su propio espacio de circulación de discurso, un discurso que el público mayoritario no solamente ignora, sino que con el que no quiere verse identificado. El ejemplo más obvio hoy en día es el público gay: revistas, canciones, películas, webs... A la mayoría de los heterosexuales les avergüenza verse con un producto cultural gay en las manos.
El público, y el contrapúblico, tiene además otra característica: no participa de las tradicionales fracturas de la sociedad: pueden incluir miembros de distintas clases sociales, nacionalidades, religiones... Nuestros proyectos pretenden siempre entablar diálogos con públicos que no comparten los espacios de circulación del arte contemporáneo.
PAN Y CIRCO o harina y epazote
http://revistareplicante.com/columnas/sinecdoquier/pan-y-circo/
Por Marisol Rodríguez
El 2010 terminó con fanfarrias manchadas por asesinatos y una violencia cada vez más cercana, cada vez más difícil de ignorar en nuestras respectivos rincones de confort. El 2010 fue, también para las artes institucionalizadas, el año del bicentenario. Los museos dependientes del Conaculta estuvieron obligados, aunque no sé hasta qué punto, a montar exhibiciones sobre los temas propios de las celebraciones, es decir, una amalgama acerca de la tan escurridiza identidad nacional.
Entre lacrimógenas fotografías de las bellezas naturales del país (exhibidas dentro de monstruos arquitectónicos en el Zócalo), curiosidades centenarias, memorabilia bicentenaria y fotografías documentales de ambas efemérides, sobresalieron muestras como Una semana de bondad de Max Ernst, en el Munal, que sin aludir directamente a ninguna de las celebraciones podría interpretarse como una reflexión acerca del poder y sus símbolos históricos frente al mandato federal de celebrar ante la tragedia en que se ha convertido México.
La instalación de Roberto de la Torre (México, 1967) consiste en cultivar, procesar y empacar epazote y harina. Por supuesto, los materiales representan mariguana y cocaína, así como a la organizada división del trabajo que se lee como analogía de la apropiación de las fuentes de trabajo por parte del narcotráfico.Si bien los desfiles tipo Día de la Primavera se terminaron el año pasado, los museos en México continúan con muestras que aluden literalmente a la consumación de la Independencia, sus figuras míticas, el centenario de su celebración y la lucha por la Revolución. ¿Será que este año, en algún momento, nos salvaremos del afán perogrullesco de la cultura institucionalizada? Afortunadamente existen museos —insisto en la dependencia a Conaculta— que saben escapar del mandato oficial y generan inteligentemente sus propias reflexiones.
Es el caso de Harina y epazote, la muestra actual del Ex Teresa Arte Actual. La instalación de Roberto de la Torre (México, 1967) consiste en cultivar, procesar y empacar epazote y harina. Por supuesto, los materiales representan mariguana y cocaína, así como a la organizada división del trabajo (que en la exhibición es realizado por estudiantes, voluntarios y público) que se lee como analogía de la apropiación de las fuentes de trabajo por parte del narcotráfico. Cuando pueblos enteros subsisten (y sólo así subsisten) entregando su fuerza de trabajo al crimen organizado, resulta más importante propiciar un debate acerca de ellos antes de un portafolio fotográfico que ponga su pobreza en un pedestal estético embellecido con filtros de color y photoshop (como sigue siendo la constante aun en espacios independientes, como el Centro Cultural de España, con su muestra actual De naturaleza mexicana).
Clausura repartición del producto Harina y Epazote
Instrucciones para empacar
Laberinto de secado
Maqueta de sala
Nave principal de zona de empaque
Harina en báscula
Algunos críticos llamarán a esto apología del crimen y otros (como Avelina Lésper, probablemente) exclamarán “¡Farsantes!” ante lo que podrá parecer la explotación sin sentido de una situación vergonzosa y extrema de la realidad nacional. A mis ojos la reflexión es valiosa y sólo puede articularse con base en la participación de más voces. Las preguntas pueden ser varias… ¿Es válida una reflexión acerca del narcotráfico como generador de fuentes de trabajo patrocinada con dinero del Estado? ¿Es esto más valioso o más productivo que una muestra sobre, por ejemplo, curiosidades virreinales del periodo correspondiente a la gesta de Independencia? ¿Llegan a ser ambos puntos complementarios y necesarios? ¿Son ambos puntos igualmente inválidos y demagógicos? Pregunto… ®
Harina y epazote, de Roberto de la Torre. Curaduría de Eder Castillo. Hasta el 27 de febrero en Ex Teresa Arte Actual, Licenciado Verdad 8, Centro Histórico. Horario de visita lunes a domingo de 10 a 18 hs. Entrada gratuita
Visitas guiadas: xteresa_visitasguiadas@yahoo.com.mx





